Parroquia de la Santa Cruz y San Felipe Neri

 

Situación

La iglesia de la Santa Cruz y San Felipe Neri, se encuentra circundada por las calles Gaona, Guerrero, Parras y Cabello y la Plazuela Santísimo Cristo de la Sangre, de Málaga capital.

Dirección: Calle Cabello. Nº 16 - Teléfono: 952211607 - 29012 Málaga.

 

Ubicación de los Sagrados Titulares

Desde el mes de Abril del año 1941, la Archicofradía de la Sangre tiene su sede canónica en la Parroquia de la Santa Cruz y San Felipe Neri, ocupando el primer altar del lado del Evangelio, próximo al Presbiterio.

 

Los Inicios

El origen de esta iglesia se halla en las devociones del segundo Conde de Buenavista, Antonio Tomás Guerrero Coronado y Zapata, quien entre 1720 y 1730, edificó una pequeña capilla de planta octogonal, atribuida al arquitecto Felipe de Unzurrúnzaga, lo que en la actualidad es el presbiterio, en la entonces plazuela de Canteros junto a una casa palacio que poseía en la calle Gaona. A partir de este momento, las solicitudes de diferentes órdenes religiosas para ocupar la capilla fueron numerosas, pero el Conde las rechazó una a una, interesándose y finalmente concediéndola a la Congregación de Filipenses, ya que el Conde sintió una premonición cuando estos pidieron instalarse en la capilla, debido a que pensaba encomendarla a San Felipe Neri. La petición de que esta capilla fuera ocupada por la citada Congregación, fue llevada a cabo por el cardenal Gaspar de Molina, haciéndola presente mediante una carta el 11 de noviembre de 1738. A principios de julio de 1739, el Conde de Buenavista cede a los Padres Filipenses la iglesia, compuesta por una capilla superior y otra subterránea o cripta, una sacristía, numerosas ornamentaciones, esculturas, pinturas, una vivienda situada junto a la iglesia, y varias casas situadas en calles aledañas para el sostenimiento de la Congregación. También cedió el uso de la capilla subterránea a la Escuela de Cristo, aunque esta fuera propiedad de los Filipenses. El 11 de julio de ese año, se llevó a cabo una procesión que desde la catedral se encaminó hasta la nueva iglesia con la efigie de San Felipe. Asistieron los dos cabildos, cofradías, parroquias y comunidades religiosas. Al día siguiente, 12 de julio, se dijo la primera misa en la nueva iglesia.

 

Ampliaciones

Las dimensiones de la nueva capilla eran bastantes reducidas por lo que el obispo de la diócesis malagueña, el Agustino Fray Gaspar de Molina y Oviedo, determina la necesidad de una ampliación, cuyos gastos correrían a cargo del Conde de Buenavista, pero la muerte de ambos en 1744 y 1745 respectivamente, frustró el proyecto. La idea siguió viva con la llegada del padre Cristóbal de Rojas y Sandoval a la Congregación de San Felipe, y del importante papel que jugaron los obispos de Málaga, Juan de Eulate y Santa Cruz y Manuel Ferrer y Figueredo. A partir de 1756, hasta la bendición de la iglesia el 4 de junio de 1785, se llevaron a cabo distintas fases de construcción en donde se estableció la Casa de Estudios y la ampliación del templo, anexionándose a la capilla octogonal primitiva, una nave elíptica con atrio, proyectada en 1755 por Antonio Ramos Medina. La iglesia, en su fase final en 1778, sería dirigida por José Martín de Aldehuela, que en 1790, empezaría a construir el tabernáculo realizado con un diseño neoclásico en mármoles polícromos y madera que los imita. En 1795, estuvieron terminados el tabernáculo y el altar mayor, celebrándose una solemne procesión para colocar el Santísimo. También en 1795, se hizo la sacristía, atribuida a Martín de Aldehuela. La fachada de la iglesia responde a un diseño clásico, con portada de dos cuerpos entre dos torres salientes. Junto a la iglesia se encuentra el Convento de los Filipenses, que desde 1846 fue sede del Instituto Provincial de Segunda Enseñanza, hoy de Enseñanza Secundaria, que ostenta el nombre de Vicente Espinel.

 

Desamortización

Con el asentamiento liberal de 1833, se produce la desamortización eclesiástica, mediante Real Decreto del 8 de marzo de 1836, que disponía de la supresión de todas las casas de religión, incluidas la de los Filipenses malagueños. El 1 de agosto de 1841, la iglesia se erigió en parroquia, quedando como filial de la Parroquia de los Santos Mártires.

 

Los incidentes de 1931 y 1936

En tiempos de la Segunda República Española, el 12 de mayo de 1931, la iglesia fue saqueada por un grupo de descontrolados que intentó prender fuego a la sacristía sin conseguirlo. Años más tarde, también sería saqueado el templo con motivo de la Guerra Civil, en 1936, perdiendo de esta manera el patrimonio cultural que atesoraba la parroquia. Solo pudieron salvarse la imagen de Nuestra Señora de los Dolores de Servitas y el Cristo de los Afligidos.

 

La iglesia de San Felipe recupera su esplendor

Haciendo un poco de cronología, es en el año 2000, cuando se interviene en la cubierta del edificio, dentro del convenio marco Obispado-Consejería de la Junta de Andalucía, según proyecto de los Arquitectos Miguel Ángel Díaz Romero, José Ramón Cruz del Campo y José María Romero Martínez. Asimismo, fue reparada la fachada en las que aparecieron pinturas murales del siglo XVIII, gracias a los fondos destinados por el Instituto Municipal de la Vivienda del Ayuntamiento de Málaga, con proyecto redactado por el arquitecto técnico, Pablo Pastor Vega. También se restauraron once tondos del apostolado, atribuidos a José de Ribera, restaurados por Francisco Fuentes Olmo y Francisco de Paula Ruano Garrido. Las obras finalizaron en el 2002.

En 2007, se realiza el proyecto de la rehabilitación del interior del templo, por encargo del Obispado de Málaga, obras que comenzaron el 14 septiembre de 2010, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (titular de la parroquia), cuya actuación consistió en la eliminación de las humedades del templo y la impermeabilización de la capilla subterránea, recuperándola para su uso al culto, sustitución de la solería de la nave y reparación de la solería original del presbiterio, reparación total de la instalación eléctrica, pintura general del edificio, adecuación y reordenación de las capillas y retablos, bajo la dirección del arquitecto técnico, Pablo Pastor Vega. Además de todas estas obras, se ha llevado a cabo un programa iconográfico de siete pinturas en las capillas del presbiterio, pintadas por Raúl Berzosa, representando los siguientes temas: Un óleo detrás del altar mayor que representa La Santísima Trinidad, dos óleos en la parte central recrean escenas de la vida de San Felipe Neri, y los cuatro restantes se centran en la Resurrección de Cristo. Igualmente, ha realizado los cuatro grandes profetas del Antiguo Testamento, que rematan los cuatro tondos existentes sobre las capillas de la nave.

También se ha recuperado en el presbiterio las esculturas de la Fe, que remataba el tabernáculo, los dos arcángeles a los lados del mismo y un magnífico crucificado que alberga en su interior. Asimismo, se ha realizado una nueva imagen del titular del templo, San Felipe Neri. Estas imágenes han sido realizadas en madera policromada por Raúl Trillo y Salvador Lamas, quienes también han realizado las heráldicas de las capillas de las cofradías. Han sido restauradas las tallas de un crucificado del siglo XVII, que preside la capilla subterránea, un crucificado del siglo XVIII para la sacristía, la imagen del Cristo de los Afligidos, tan venerada en esta parroquia, así como un San Juanito para el recuperado Baptisterio, bajo una de las torres. Este trabajo ha sido realizado por Enrique Salvo Rabasco. Por último, junto a la capilla subterránea se ha habilitado un columbario con 132 nichos, y se han recuperado las pinturas murales originales con formas geométricas del acceso. Toda esta rehabilitación ha sido posible gracias a la inversión del obispado con una ayuda del Ayuntamiento.

Algo más de una década ha pasado para ver este templo recuperado, uno de los más bellos que tiene la capital malagueña, como es este de la Santa Cruz y San Felipe Neri. En esta larga tarea hay que destacar el empeño puesto por los párrocos, D. Manuel Moyano Sanz (q.e.p.d) y D. Gabriel Pérez Sánchez, así como, por el secretario parroquial, José Manuel García Jabato y la Comisión Pro-Restauración de San Felipe, creada el 16 de marzo de 1998 con Ricardo Berrocal Delgado, como presidente, y de los obispos Antonio Dorado Soto y Jesús Esteban Catalá Ibáñez, siendo este último el que bendijo la reapertura del templo en una solemne función religiosa celebrada el 27 de noviembre de 2011.

 

Cofradías

Actualmente, la iglesia de la Santa Cruz y San Felipe Neri alberga a cuatro Corporaciones Nazarenas de gran prestigio como son: la Orden Tercera de Siervos de María (Servitas), desde mayo de 1740; la Archicofradía de la Sangre se ubica en ella desde abril de 1941, como consecuencia del incendio de su anterior sede, la iglesia de la Merced en 1931; la Hermandad de la Santa Cruz que se fundó en 1984, en dicha parroquia, aunque no se procesionó hasta 1993; y por último la Hermandad de la Salutación que se estableció en 1984, siendo la más reciente incorporación.

También la iglesia ha sido sede de otras Hermandades. La Cofradía del Santísimo Cristo de los Milagros y María Santísima de la Amargura que estuvo en este templo durante los años 1939 a 1945, debido a las obras de reconstrucción de la Ermita de Zamarrilla, como consecuencia de la Guerra Civil, la Cofradía de Pollinica desde 1945 hasta 1981, cuando se trasladaron a la iglesia de San Agustín, y la Hermandad del Descendimiento de 1977 a 1984, trasladándose a la Capilla del Hospital Noble.